martes, 31 de mayo de 2011

FRANCÉS ANTIGUO

Lo que se conoce como francés antiguo se fue consolidando a partir del siglo XI, y aunque hoy se estudie todo lo que se hablaba al norte del Loira como si se tratara de una sola lengua, en realidad se trataba de dialectos con elementos comunes.

La influencia germánica en el idioma obligó a usar en el lenguaje escrito algunos dígrafos para reproducir algunos de los sonidos que se utilizaban pero que no habían existido en latín vulgar. Así, la nasalización, uno de los elementos fonéticos más característicos de la influencia germánica en el francés se va marcando en la escritura por el uso de la n en posición final de sílaba. La evolución fonética de la u latina hacia el sonido que actualmente tiene en francés obligó asimismo a utilizar el dígrafo ou para reproducir el sonido original de dicha letra en latín. Del mismo modo, la fuerte aspiración de la h ha marcado una de las principales características del francés respecto a otras lenguas romances: la existencia de la h aspirada.

NACIMIENTO DEL FRANCÉS

De cualquier modo, no resulta sencillo establecer el momento en el que el latín vulgar se transforma en francés o provenzal, pero ese momento hay que situarlo entre los siglos VI y IX. A partir del siglo VII ya se cuenta con testimonios de que la lengua hablada en el territorio de la actual Francia es diferente del latín y del germánico. El documento fundamental es el de los Juramentos de Estrasburgo (842), que se considera el texto más antiguo escrito en protoromance, en los que las diferentes tropas de los nietos de Carlomagno, Lotario, Carlos el Calvo y Luis el Germánico juran respeto a la división que se produce tras la muerte de Luis el Piadoso y que está marcada por el Tratado de Verdún, y se ven obligados a hacerlo tanto en latín, como en germánico y en un idioma romance, a caballo entre el latín y el francés. En Francia, los dos grandes dialectos romances antes mencionados pasarán a ser conocidos con los nombres de langue d'oc y langue d'oïl (en función del modo en que se decía "sí"). El francés actual es heredero de este último.
Poco tiempo después empieza a aparecer una literatura escrita por clérigos en este nuevo idioma, que con la aparición de los primeros textos literarios (el primero es la Secuencia de Santa Eulalia), entre los que destaca el Cantar de Roldán, el idioma romance fue consolidándose y diferenciándose cada vez más del latín. Poco a poco se transformó de idioma declinado en idioma analítico, en el cual el uso de preposiciones y el orden de las palabras en la oración reemplazan al sistema de casos.

ESCRITURA DEL FRANCES

El francés se escribe con el alfabeto latino. Utiliza cinco diacríticos: (acento agudo, acento circunflejo, acento grave, cedilla y diéresis), así como dos ligaduras (æ y œ).
La escritura tiene poco que ver con la pronunciación real pero es fácil predecir la pronunciación a partir de la escritura lo cual no es cierto a la inversa pues esta no es predecible a partir de la audición. Una de sus características es el uso de dos o tres letras para indicar un fonema, si bien muchas veces estos fonemas franceses reúnen el carácter de dos fonemas predominando uno de ellos, por ejemplo el dígrafo ou en el francés parisino suena prácticamente como una [u] española aunque mantiene casi átono algo del fonema [o]. En general, la forma escrita es más conservadora que la forma hablada. La pronunciación típica del francés normativo hace recaer casi siempre el acento prosódico en la última sílaba (agudismo). La frecuente poca correspondencia entre el francés escrito y el hablado es un fenómeno que se debe a los fuertes cambios fonéticos que se han presentado desde el período del francés antiguo, y que no se correspondieron con cambios en la escritura.

ESTIMACIONES SOBRE EL NÚMERO DE FRANCÓFONOS

Las estimaciones sobre el número de francófonos varían dependiendo de los criterios considerados por las fuentes (lengua materna, lengua administrativa, lengua de trabajo, lengua de cultura...). Las fuentes principales y sus respectivas estimaciones son:
v  []Alto Consejo de la Organización Internacional de la Francofonía (1998): 190 millones de francohablantes, y 110 millones de «francisants»: personas que hablan francés con diferente grado de dominio (La fuente es una organización intergubernamental cuyos miembros son los gobiernos de los países con una presencia significativa de la lengua francesa).

v  Linguasphere Observatory (1999): 125 millones incluyendo personas translinguales: primera lengua para 90 millones de personas, segunda lengua para 35 millones (La fuente es una red independiente de investigación lingüística con bases en Francia, Gales e India).

v  Eurobarómetro (2001): más de 105 millones (28% de 376 millones) hablan francés en la Unión Europea sin contar otros ciudadanos (La fuente es una encuesta de INRA (Europe) s.a. sobre 16.078 personas realizada a requerimiento de la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea).

v  SIL (Ethnologue, 15a. edición): primera lengua de 65 millones de personas (La fuente es una institución religiosa norteamericana para la traducción de la Biblia con estatus consultivo en UNESCO y la ONU).

v  El francés es una de las seis lenguas de trabajo de la ONU (y uno de las dos lenguas del secretariado), una de las dos lenguas oficiales del Comité Olímpico Internacional, de la OTAN, de la OMC, y de los servicios postales, una de las dos lenguas principales de la Unión Africana y una de las tres lenguas de trabajo en la UE (junto al inglés y al alemán) y en la Organización de la Conferencia Islámica y una de las siete lenguas de la cadena europea de noticias Euronews.

La Francofonia

Hoy comienzan las celebraciones por la francofonía canadiense 2009, una serie de estos eventos para acompañar el camino al Día internacional de la francofonía, el 20 de marzo.
En los últimos cuatro años y pico he tenido la suerte de vivir en tres países francófonos: Bélgica, Francia y Canadá. En realidad no es tan simple. Si bien he pasado algunos meses en Francia, siempre ha sido en calidad de visitante y nunca para instalarme. Además, en cuanto a los restantes dos países francófonos de la lista, ninguno tiene al francés como única lengua oficial.
En el caso de Béglica, el francés pelea terreno codo a codo con el neerlandés. Muy divididos geográfica y culturalmente, francófonos y neerlandófonos se disputan la supremacía cultural y política usualmente eligiendo Bruselas como campo de batalla. Si bien a escala nacional la población de habla holandesa alcanza para superar en número, en la capital, Bruselas, los fracófonos marcan el ritmo.
Si bien Canadá también es un país bilingüe, las diferencias con Bélgica son tantas que casi no vale la comparación. Por cuestiones históricas el francés se extendió por la región que hoy se conoce como Quebec. Desde entonces y a pesar de guerras, tratados, invasiones, prohibiciones, migraciones y emigraciones, los habitantes de esta región de América del Norte se las ingeniaron para resguardar su lengua, vehículo de cultura por excelencia si los hay.
Para mi grata sorpresa, en estos cinco meses aquí descubrí que el francés no sólo es importante en Quebec sino que tiene mucho más peso a escala nacional del que me esperaba.

Puede sonar una redundancia pero a la luz de las reivindicaciones idiomáticas en Europa es una precisión que merece lugar: En Francia el francés tiene el monopolio. No solo es el único idioma oficial sino que el estado se encarga de defenderlo y protegerlo de cualquier amenaza cultural extranjera.

Idioma Francés

El idioma francés (en francés: le français, la langue française) es una lengua romance hablada en todo el territorio de Francia metropolitana, junto con otras lenguas como el idioma bretón en Bretaña, el occitano, en el sur del país, el vasco, el catalán (respectivamente, en el extremo suroeste y sureste de los Pirineos) y el corso, en Córcega.
En los territorios franceses de ultramar es hablado en muchos casos, junto con otras lenguas como el tahitiano, en la Polinesia Francesa, o con dialectos como el «créole» en la isla de la Reunión, en Guadalupe o en Martinica. Sigue siendo la 2ª lengua en las relaciones internacionales por el número de países que la emplean como lengua oficial y/o de comunicación y por el número de organizaciones internacionales que la emplean como lengua de trabajo (UE, OTAN, ONU, OSCE, OUA...). Se calcula que hay 200 millones de francófonos en el mundo, de los cuales 72 millones son hablantes parciales.

La Alianza Francesa

La Alianza Francesa (francés: Alliance Française) es una organización que promueve el idioma francés y la cultura francesa en el mundo. Su sede principal se encuentra en París. Su principal misión es enseñar el francés como el segundo idioma.
La Alianza fue creada el 21 de Julio de 1883 en París por un grupo de célebres hombres, incluyendo el científico Louis Pasteur, el diplomático Ferdinand de Lesseps, los escritores Julio Verne y Ernest Renan y el editor Armand Colin.
La Alianza Francesa financia muchas de sus actividades con el dinero que recibe de sus cursos y del alquiler de sus instalaciones. El gobierno francés también proporciona una subvención cubriendo aproximadamente el 5% de su presupuesto (casi 665,000 en 2003).
Actualmente la Alianza Francesa cuenta con 1,040 centros en 136 países en los cinco continentes. Cada año, más de 450.000 personas, de todas las edades, vienen a aprender francés en las Alianzas francesas, y más de 6 millones de personas participan en sus actividades culturales. Actualmente representa la primera red cultural mundial.